ALGUNAS IDEAS CRISTOLÓGICAS EN LA TEN




Carrera: Licenciatura en Teología. Nivel: 5to año, avanzado. 
Profesor: Msc. Miguel España. 
Modalidad: Virtual. Director FEET: Harold López.


UNIDAD V: RE-LECTURA DE LOS SÍMBOLOS FUNDAMENTALES DE LA FE. 

TEMA 2: ALGUNAS IDEAS CRISTOLÓGICAS EN LA TEN


INTRODUCCIÓN.

En cierto sentido toda teología cristiana es una cristología. Los discursos sobre Dios de la filosofía teológica o las imágenes de Dios como “potencias” naturales son elaboraciones racionales de ciertas ideas de lo divino. Esas son ideas de Dios, son imágenes hechas a la medida de la cultura de quienes o en que se originaron.

Para el cristianismo no toda imagen de Dios es verdadera, aunque pretenda tener acta bíblica de nacimiento.  Toda imagen verdadera de Dios debe de estar en coherencia con la imagen de Abba que Jesús de Nazaret nos reveló. Las imágenes del Antiguo Testamento pueden cobrar su sentido en el marco de una Teología del Antiguo Testamento desde un punto de vista histórico o semiótico, pero será inevitable preguntarse por la coherencia y continuidad entre éstas y el Dios revelado por Jesús de Nazaret. El cristianismo ha creído que en Jesús de Nazaret se sintetiza la ley y los profetas. Por ello buscamos hilos conductores entre las manifestaciones de Dios en el A.T y el N.T, ya que no todo cabe en este hilo conductor. Por ello los Padres de la Iglesia tuvieron que utilizar el método alegórico (para mantener la continuidad), Arrío tuvo que negar las imágenes violentas y crueles del Dios del A.T. y Cirilo tuvo que defender que María es Theotokos ya que esto protegía y resguardaba la divinidad del Hijo. (El dogma Mariano es otra cosa)

Teologías pueden haber muchas, pero toda teología que asume con seriedad su identidad en Jesucristo, ésta será verdaderamente teología cristiana. No se niegan otras teologías, solo se parte de un fundamento inamovible en la identidad de la fe y teología cristiana: Jesucristo.  

1.      Experiencias de fe en Cristo en las iglesias evangélicas.

El teólogo Albino Meléndez (1998. p. 25-27) caracterizó de manera general las vivencias de Cristo en las iglesias evangélicas de Nicaragua. Para Albino Meléndez cuatro son las vivencias de las iglesias evangélicas alrededor de Cristo:
®    La primera es vivencia estática estética. Esta clase de vivencia produce cristianos que rompen con el hoy socioeconómico y viven contemplativamente esperando que irrumpa el cielo en la tierra. Se percibe la historia, la carne y el hombre como malo, ser cristiano es ascender, elevarse, sentarse con Cristo en lugares celestiales. La vida cristiana es una vivencia celestial.
®    La segunda vivencia es la dinámica espiritual. Es una vivencia dinámica espiritual neumática, que produce actitud de reconocimiento de un Cristo Viviente hoy. Algunas imágenes de ésta es una aceptación del dolor y el sufrimiento, generando actitudes de conformismo social.  Otra imagen es la del Cristo sanador que cura las llagas del ser humano expresadas en términos de dolencias psicosomáticas. Finalmente existe una imagen de un Cristo espíritu que bautiza con Espíritu Santo.
®    La tercera vivencia es la del retorno de Jesús viviente.  Regresará para con ello lograr el clímax del proceso de renovación cósmico social.  Esta vivencia del retorno coloca el énfasis en el mañana.
®    La cuarta vivencia es histórico-dinámica. Entiende a Cristo como un principio animador de la historia humana.  Es una animación para la liberación del hombre de la tristeza, el dolor la opresión y todo aquello que reduzca las potencialidades de la vida humana. Esta vivencia entiende a Jesucristo como el que revela con claridad las raíces económicas sociales de la injusticia.
Estas imágenes de Cristo coinciden con las cinco grandes imágenes de Dios, vinculada a las corrientes o visiones teológicas predominantes en Nicaragua, referida anteriormente en esta investigación: Popular, liberal, conservador, fundamentalista y liberador.

Para la teología nicaragüense la imagen del Dios verdadero es la del Dios liberador, y por ende del Cristo liberador. Recordemos que he trazado tres imágenes bíblicas liberadoras de Dios (Éxodo, Abba, Sofía) , que según mi entender, confluyen en la obra de Jesús de Nazaret, y que relaciona tanto la Obra de Dios en el Antiguo testamento con la Obra de Jesús en el Nuevo testamento, como fundamento de una Cristología bíblica liberadora.

Ciertamente el Nuevo Testamento contiene distintos acercamientos a la persona de Jesucristo, cada evangelio contiene distintas imágenes de Jesucristo que refleja la vital, plural, y riquísima vida de fe de las distintas comunidades tanto palestinenses como extrapalestinenses[1].  La pregunta ¿y ustedes quién dicen soy yo? que Jesús hace a sus discípulos, es reflejo de las polémicas entornos a las imágenes originarias de Jesús de Nazaret después de pascua dentro de las comunidades originarias.

En opinión de Hartman, hubo una imagenización de Jesús que rayaba en la enfatización de lo maravilloso, de lo milagroso, de lo nunca antes visto. Existe una táctica pastoral de Jesús dirigida en contra de esa imagenización, prohibió en cierta ocasión la divulgación de una curación. Para contrarrestar lo meramente milagroso Jesús invito en dos ocasiones a la gente a partir y compartir el pan (Hartmann. 1989. p. 63).

Este gesto, en la línea de Hartaman, representa la imagen de un Jesús que lucha por no ser convertido en un fetiche; en esta ocasión remedia la imagenización fetichista popular a través del acto humano, divino, humanizante, de la solidaridad del pobre con el pobre.

Ésta imagenización de la persona de Jesús ocurre también hoy en las iglesias y en la política. Para Uwe Martiní hoy se instrumentaliza una imagen de Jesús para explotar a las personas, y aunque no lo menciona directamente, es evidente que Martiní se refiere a la manipulación de la teología de la prosperidad, pero que también se extiende al fuerte énfasis de las iglesias clásicas por crecer económicamente y en infraestructura como efecto del influjo de las megaiglesias, iglesias electrónicas; sumado a esto hoy día se utiliza el nombre de Jesús para la manipulación de la conciencia religiosa popular en el campo político nicaragüense. Martiní nos dice en sus palabras, 

Jesús denuncia la explotación en nombre de Dios, la esclavización en nombre de la liberación, la muerte en nombre de la vida. ¿Qué ocurre hoy en día el nombre de Jesús?, ¿Cuántas personas sufren explotación en el nombre de Jesús?,... Una religión que exige sacrificio es el anti Evangelio. Cristo es vida. Una religión que presenta una fe en función del dinero es el anti Evangelio. En la misma situación que el templo en tiempos de Jesús cayó y la iglesia romana en la edad media al vender la gracia por medio de la indulgencia. Sólo el rico tenía acceso al perdón. Jesús quiere el mundo al revés. No el dinero sino el hombre es el centro, no el dinero sino la vida es el camino hacia el reino. En ese sentido la viuda pobre de Marcos 12 es señal del futuro mesiánico donde la vida no depende el dinero ni de las propiedades. (Martini. 1989. p. 52)

Por ello en la Cristología nicaragüense se desarrolla una imagen liberadora de Jesús, el Cristo liberador, que parte de las realidades de exclusión y sufrimiento humano, y desde ahí se verifica la mesianidad de éste Jesús. Por esta opción preferencial por los y las excluidos es que Jesús confronta la lógica del poder imperante en su época, quedando así juzgados todos los sistemas de muerte como inhumanos y anti reino de toda la historia, por la resurrección del inocente asesinado. La praxis liberadora de Jesús es, tanto la verificación de su mesianidad, como la garantía de su resurrección. 
 
Al parecer en la Cristología nicaragüense se realizó, por lo menos de manera teórica, la desentronización del Dios omnipotente que sustenta la omnipotencia del “poder pastoral” (Foucault). La teología de la realeza de Dios del monoteísmo, vinculado a su omnipotencia, teología elaborada en palacios, centros de poder cognitivos, económicos y políticos del mundo, da como resultado la construcción de la religión de poder, que reproduce y legitima los absolutismo políticos y religiosos.

Destronar a Dios es matar al fetiche, y dar lugar al verdadero Dios revelado en la persona de Jesús de Nazaret. ¿Cuál es la concepción del poder en Jesús en la Cristología nicaragüense? Veamos lo que nos dice Michel Najli: Frente al poder para dominar y someter a otros, la actitud de Jesús es, como ya hemos dicho, de rechazo total... no queda lugar a duda en cuanto al rechazo total y radical de Jesús ante todo tipo de poder económico, político o religioso. El único poder que acepta y propicia es el de "suscitar una fuerza de salvación" en la relación con el Padre y desde la vida en el Espíritu (Najli. 1996. p. 55).

¿En qué consiste “suscitar una fuerza de salvación” en la praxis de Jesús de Nazaret? Suscitar en los márgenes de la sociedad un contrapoder, desde los recursos y habilidades de los y las excluidos para su propia liberación, que pasa por la resignificación de los símbolos sociales de dominación, trocarlos en símbolos de liberación. Como lo plantea estratégicamente J. Draper,

El ministerio de Jesús está íntimamente vinculado con relaciones de poder disputadas hoy. Él y sus seguidores campesinos no tienen los medios obvio para resistir al poder opresivo de la élite gobernante. Sin embargo, hay poder en los márgenes de la sociedad, poder en la impotencia, poder en la habilidad de los pobres para inyectar su propio sentido a los símbolos comunes de la sociedad. Jesús hace uso hábil y  calculado de esta habilidad de los pobres para resistir a la dominación. Su desafío exitoso a la élite gobernante de Jerusalén hizo de su capacidad para matarle un símbolo de nueva vida y Esperanza. (Draper. 1996. p. 137-138)

Éste Jesús campesino, puede ser también el Jesús indígena, negro, mujer, niño, migrante, es el Jesús encarnado en cada grupo sufriente, que gime por justicia, libertad y dignidad. Es la encarnación como solidaridad radical, como dice Ruíz,

Jesús en la encarnación de los esclavos no llega a ser sino semejante a los hombres. Es todo un sentido más radical a la solidaridad de la encarnación de Jesús en las clases de los esclavos... En Filipenses 2, Jesús en su encarnación, en su función de humano ha reivindicado los esclavos que son hoy día los pobres del tercer mundo, indio, campesinos obreros, empleadas domésticas, prostitutas, desarraigados de sus propias tierras, negros, en fin todos sobre los que recae la acción de los nuevos imperios en su carrera por hacerse más poderosos. (Ruíz. 1988. p. 33, 35-36)

Podemos entender la Encarnación no desde la mentalidad mítico-religiosa sino como la radical asunción de la condición humana en Jesús de Nazaret (Jn 1; Fil. 2), asunción motivada por la conciencia de adhesión incondicional al Dios Abba. Esta asunción significa realmente aceptar en su humanidad la condición sufriente, esclavizada, destruida del ser humano, y desde esta carga consiente llevar a cabo el compromiso por su liberación.

No se debe temer a las acusaciones de “adopcionismo”, “ebionísmo”, u otras herejías cristológicas que niegan la divinidad de Jesucristo. En la teología latinoamericana, y nicaragüense, no se niega el “plenamente divino”. J. Sobrino, principal teólogo de la liberación que reflexiona amplia y radicalmente la Cristología Latinoamericana, nos dice, en relación a Rahner, que la divinidad de Jesucristo puede ser planteada tanto dogmática como basada en el Jesús histórico. En palabras de Sobrino nos dice que,

El primer modo es desarrollar especulativamente las virtualidades del Jesús histórico para, a partir de su propia historia, reformular su transcendencia divina. El segundo modo, y más novedoso, es desarrollar práxicamente el impacto de Jesús. Se trata, en este segundo caso, de explicitar la transcendencia divina de Cristo a partir del acto de fe que desencadena la persona de Jesús en su realidad histórica. Ambos modos nos parecen en sí correctos para explicar la divinidad de Cristo e históricamente más afines a los propios planteamientos de la CL. (Sobrino. 1982. p. 48)

Aunque la Cristología Latinoamericana se ha centrado más en el Jesús histórico y no ha reflexionado mucho en la divinidad de Jesucristo divino del dogma. Así lo declara Sobrino: La CL ni especulativa ni práxicamente desconoce la transcendencia divina de Cristo, aunque se haya concentrado en exponer su figura histórica. (Sobrino. 1982. p. 55).

La Cristología nicaragüense sí está interesada en reflexionar, tanto en la historicidad de Jesús, como en su divinidad. Esto es importante debido a que nuestras comunidades de fe no renunciarán a una explicación sobre la divinidad de Jesucristo. Además que sería un error enorme pretender reducir a Jesús a un mero hombre ejemplar, ya que la eficacia salvífica de su obra quedaría tambaleando. Pero, opino desde mi lectura de la teología nicaragüense, que toda explicación de la divinidad de Jesús debe partir tanto de la biblia, como del mismo Jesús histórico, y su praxis de amor, compromiso, entrega de su vida. Como plantea Navarro, desde el punto de vista de los emociones de Jesús: Este hombre de fe, Jesús de Nazaret, no sólo posee conocimiento de Dios sino que además está lleno a reventar de los propios sentimientos y emociones de Dios (Navarro. 1990. p. 39).

Hemos señalado anteriormente que su praxis liberadora (de Jesús) es verificación de su adhesión absoluta a su Abba, y en su resurrección se verifica su divinidad. Queda pendiente un estudio sobre la correlación inextricable que debe haber entre la praxis del Jesús histórico y su divinidad para una Cristología integral.

Por otro lado aceptar la humanidad plena de Jesús significa encarnarse en las realidades concretas de cada pueblo y cada cultura de cada época (Santín.1988. p. 17), y esto es lo fundamental para la Cristología nicaragüense. Para la “Cristología desde arriba”, doctrinal, de un Jesucristo divino y aséptico de toda humanidad (hoy día las iglesias han caído en un monofisismo), es fácil hablar unilateralmente del SuperCristo sobrenatural y omnipotente, y esto así de conveniente ya que es directamente proporcional a las relaciones y concepciones de poder económico, político, eclesial, patriarcal. Por ello Santín nos dice que: Es mucho más difícil y complicado aceptar un Dios con nosotros, humano, frágil, capaz de sufrir y llorar, que no resuelve por arte de magia los problemas del hombre y del mundo. Igualmente es más fácil aceptar un Dios que está en las alturas pero que uno puede manipular en función de sus intereses e ideologías (Santín.1988. p. 18).

Éste Jesús histórico de la Cristología nicaragüense, plantea en su praxis la inversión de los valores del poder según la lógica del Templo, del palacio, de la Casa Presidencial, de la Asamblea nacional, de los grupos de poder político, de las cámaras empresariales, de Wall Street, del Banco Mundial, del FMI. La nueva lógica Jesús la plantea en su mensaje del reino de Dios, un reino de Dios no “espiritualizante” (imagen fundamentalista de Dios), no de un misticismo individualista (intimismo pietista o espiritualidad oriental), ni del éxito, pensamiento positivo y prosperidad (dios del mercado total, sociedad de consumo y evangelio de la prosperidad). Sino el reino de Dios, que en principio puede significar la teología nicaragüense, en pluma de Vigil,

El reino de Dios no pretende ser otro mundo sino el viejo transformado en nuevo. El reino de Dios contra lo que piensan muchos, no es algo puramente espiritual o no perteneciente a este mundo sino que es la totalidad de este mundo material espiritual y humano que ha sido introducido y chat en el orden de Dios es un nuevo orden del mundo el reino es buena noticia para los pobres noticia de liberación la misma que Jesús proclamó por aquellos polvorientos caminos de Palestina hace ya casi 20 siglos. (Vigil. 1991. p. 49)

El reino de Dios, Abba liberador de sus hijos en estado de esclavitud. Liberación que significa desestructuración de los dispositivos-imágenes de dominación idolátricas, a nivel de la conciencia enajenada/pecado individual y a nivel de las estructuras de pecado que reproducen sociedades e individuos pecaminosas.

Trascender las sociedades estructuradas según la lógica de dominación, según la esclavitud y sacrificios al sistema-neocolonial-consumista del capitalismo financiero- industrial y de vigilancia (Shoshana Zuboff), por nuevas comunidades, que para la imagen de Dios como Sofía es la ekkelsia de mujer- wo/men (Fiorenza), para la imagen del Dios liberador del éxodo sería comunidades igualitarias y libres para la reproducción de la vida basada en la comunión de todas las cosas, y para la imagen del Dios Abba significaría comunidades ágape (J. D. Causse: 2006)  de verdaderos hermanos y hermanas.

Para Aragón la comunidad es referente central en la predicación del reino de Dios en Jesús, así nos lo escribe,

Jesús no habla de Dios sino del reino de Dios, revela al padre como alguien que actúa en la transformación de la historia creando comunidad entre las personas.  Desde esta experiencia Jesús descubre la voluntad de Dios que expresa en la salvación y liberación radical del ser humano del mundo y de la historia… el Dios de Jesús desconcertante y escándalo para los potentados del mundo es amor que se entrega en la caducidad de la vida para servir al ser humano… No se puede buscar a Dios sin referencia a la comunidad (Aragón. 2002. p. 35)

En este sentido, el Dr. Cortés nos lo expresa de manera contundente y sin dejar a duda que la lógica del reino de Dios productora de una nueva comunidad está basada en el “amor leal”. El Dr. Cortés nos dice que,

Jesús dio prueba de amor a Dios el padre manifestándolo con su entrega hasta la muerte en la cruz. El amor lo llevó a dar su vida por la humanidad.  Este amor radical de Jesús al hombre es lo que lo identifica con el Padre y con el hombre Juan 15:15. La práctica del amor leal es la expresión más alta del amor, la práctica del amor leal envuelve a los hermanos enemigos, a los que nos ultrajan y persiguen Mateo 5 38. Esta práctica del amor se concreta entre los seres humanos como signos del reino de Dios, la práctica del amor nos hace conocer al Dios verdadero, de lo contrario somos víctimas de la idolatría de la injusticia y de la opresión del sistema imperial. El amor leal subversivo se revela a la oferta de una socia esclavizada una sociedad de competencia. La práctica del amor tiene como misión la realización de la justicia, cuyo punto de llegada es la igualdad social, la humanización del hombre, la restauración y liberación de toda la creación. En esta práctica del amor verdadero la comunidad de mujeres y hombres se libera de los dioses de las religiones del templo, de la antigua sinagoga, de sistema de dominación imperial reproductora de pobreza. (Cortés. 1989. p. 68-70)

En esta nueva comunidad ágape el tema de las históricas relaciones desiguales de género es importante abordarlo. La Cristología nicaragüense es crítica a aquella teología que reproduce las desigualdades de género, como lo plantea García: Cristo encarnado ha sido el eje central en la predicación de la iglesia cristiana.... El carácter ontológico de su masculinidad ha sido utilizado por teólogos como Tomás de Aquino para sustentar la opresión de la mujer en la sociedad y en la iglesia (García. 1998. p. 60).

Por ello la Cristología nicaragüense comprende que en la encarnación del Hijo de Dios, Dios mismo ha asumido la humanidad total, donde las mujeres son tenidas como hijas, herederas, sacerdotisas, apóstolas, diaconas, etc., o sea, que la dignidad de la mujer está en pie de igualdad con los hombres. Dice García que, en la encarnación las mujeres son integradas como sujetos que también cambian la historia (García. 1998. p. 62).
En palabras de Michel Najli se plantea que,

En Jesús encontramos la plenitud del plan de Dios en sus dos dimensiones: la horizontal con los semejantes y con toda la creación: la lucha por la solidaridad la compasión la justicia. Y en la dimensión vertical la comunicación permanente y plena con el padre transparentando la gracia al punto de que puede decir: yo estoy en el padre y el padre está en mí (Juan 14:10). La lucha de Jesús en su dimensión social está marcada por lo que el evangelio de Mateo recoge en lo que conocemos como bienaventuranzas.... Con este planteamiento que Jesús lleva hasta sus últimas consecuencias da un giro total no sólo a la lógica de los poderosos sino a la lógica con que los oprimidos habían orientado sus luchas.... El planteamiento de Jesús es el más radical de cuánto se han formulado: no se trata de conquistar el poder sino de disolverlo. Como vemos claramente luego del suceso conocido como multiplicación de los panes y los peces. Jesús ha mostrado con hechos cómo es el reino: una sociedad en la que se comparte en libertad igualdad y servicio. (Najli. 2003. p. 75)

Jesús se solidariza con el dolor del que sufre... De manera que por la solidaridad la muerte es devorada en la victoria (Navarro. 1990. p. 38-39).





[1] Para entender los distintos cristianismo originarios reflejados en el Nuevo testamento consultar: RIBLA (1996) Cristianismos originarios. (No. 22); RIBLA (1997) Cristianismos originarios extrapalestinenses. (No. 29)

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