Carrera: Licenciatura en Teología. Nivel: 5to año, avanzado.
Profesor: Msc. Miguel España.
UNIDAD IV: TEMAS DE LA TEOLOGÍA NICARAGÜENSE.
LECTURA # 5: TEMAS VARIOS DE LA
TEOLOGÍA NICARAGÜENSE.
INTRODUCCIÓN.
Hemos apuntado en la
lectura # 3/1 sobre el “Quehacer Teológico Nicaragüense” que: “En la Teología
Nicaragüense los lugares teológicos son aquellos acontecimientos históricos que
configuran nuestra historia, identidad y esperanzas como pueblo de Dios ubicado
en la geo-existencia nicaragüense; también proyectos de liberación,
humanización y dignificación que representan signos del paso del Espíritu por
nuestra historia mal trecha. Obviamente
que los lugares teológicos clásicos permanecen en tanto que son los principios
para el saber teológico (credo ut
intelligam)”.
Esto significa que la
TEN tiene tres fuentes de las que crea confluencia en su labor teológica: La tradición/biblia-los acontecimientos/kairós-los
proyectos humanizadores (mesiánicos en el sentido de Moltmann, R. Alves y
Dussel)
Estos tres locus no deben pensarse de manera
separada. Los proyectos humanizadores son signos del reino de Dios, que pueden
ser el resultado de un tiempo kairótico, desde una comprensión liberadora de
las Escrituras/tradición.
Con esa nota introductoria pasemos a revisar las propuestas temática ofrecidas por varios teólogos, y otros tantos temas rescatados de la variada producción teológica nicaragüense, y que me ha parecido pertinente, actual y urgente para la sistematización y futuro de la TEN.
Roberto Zub ha
propuesto algunos temas para la teología Nicaragua[1].
Permítanme puntualizarlas, y agregar algunas notas y referencias personales.
1.
LA ESPERANZA: ¿Qué semillas
debemos sembrar en la actual coyuntura para crear un mundo con una nueva lógica
de poder y de la riqueza? Debemos reflexionar sobre el significado teológico
del “19 de julio” y sobre su fracaso. Reflexionar sobre la muerte de las
utopías (de derechas e izquierdas) y los nuevos caminos en búsqueda de la paz,
la justicia, la igualdad y la fraternidad. El Kairós Centroamericano (1988),
“Simiente de Esperanza” (1991), la Carta Pastoral “Las Heridas de la Madre
Tierra” (1994), la Carta pastoral “Construyendo Juntos la Nueva Nicaragua”:
Jubileo Nicaragua 2000 (1998) y la carta
Pastoral de 2017 son documentos fundamentales para reflexionar sobre los
desafíos de la esperanza en un mundo dominado por la violencia, la guerra, el
dios-dinero y el ecocídio. La Xilotl No. 8 de 1991 está dedicada totalmente al
tema de la Esperanza frente a la herencia de la colonización, la deuda externa,
la violencia y la exclusión, donde el dios-dinero impera. La Esperanza es la
arteria principal del quehacer teológico nicaragüense. La Esperanza es la
fuerza de la fe, y fe la certeza de la Esperanza; ambas fe-esperanza, deben ser
el fundamento de la nueva Nicaragua.
2.
DESCUBRIR A DIOS
EN LA HISTORIA:
Descubrir a Dios en nuestra historia actual. ¿Qué es hoy, aquí, lo más cercano
al Reino, a la justicia y a los signos de Dios en la historia? Una teología de
la historia de la salvación en Nicaragua es una visión penetrante de nuestra
propia historia como pueblo, en el marco de la historia latinoamericana y
mundial, que observa en los acontecimientos fundantes de Nicaragua la actuación
del Espíritu del Señor de la Historia; visión que permite hacer una lectura del
pueblo de Nicaragua como pueblo de Dios. Esta no es una historia de la iglesia
en Nicaragua, aunque la incluye como signo, entre otros, de la revelación y
construcción de la Justicia del reino de Dios en Nicaragua. Cito algunos
intentos de lectura teológica de la historia de Nicaragua como historia de la
salvación:
·
José
Miguel Torrez: “historia de la salvación”, presentado en el Primer Encuentro
Cristiano de Nicaragua en Bella Vista Chinandega, 1971. Aparece en: Torrez, J.
M (2005) Historia del Ecumenismo Protestante Nicaragüense en el siglo XX. Pág.
139- 156; 2.
·
Jerje
Ruiz, “Espíritu de Yavé, Liberación y Heroísmo”. Xilotl No. 1, año 1988, dedicado
al tema del Espíritu Santo, pág. 59-68.
·
José
María Vigil: Para un “análisis de coyuntura de la historia de la salvación
desde Nicaragua” Revista Amanecer No. 72, del año 1991, pág. 26-32.
A estos textos paradigmáticos debemos
sumar las “lecturas teológicas del tiempo nicaragüense” que aparecen en las
Revistas SEP y Amanecer, principalmente de la mano del Dr. J. Pixley, José
Miguel Torrez,, José María Vigil, y las cartas Pastorales, e. O., fuentes muy
apreciadas para la hermenéutica de la historia de la salvación en Nicaragua.
3.
TEOLOGÍA Y CULTURAS: Teología de la cultura y
religiones aborígenes. El acercamiento a
la teología indígena puede ayudarnos a comprender más la inherente cercanía de
lo material con lo espiritual, lo humano con lo cultural, la relación entre
Quetzalcoatl y Cristo (Tamez, Elsa: Xilotl No.9, año 5, 1992), de Wan Aisa o
Dawan con Dios creador y Padre (Ofelia, A: Xilotl 12/13, año7, 1994: El Futuro
de los Excluidos; Xilotl No, 16, 1996: Espiritualidad Indígena; Revista Misión
Evangélica Hoy No. 7, 1996: Dios, Evangelios, Culturas).
4.
TEOLOGÍA Y
ECOLOGÍA:
La teología debe referirse al restablecimiento del equilibrio necesario y
urgente que debe existir entre seres humanos y la naturaleza. Existe una
destrucción grave del ambiente en Nicaragua. El papel de la teología es
orientar a l sociedad para que tome consciencia de esta crisis que afecta a la
creación de Dios. Debemos revisar nuestro paradigma de mayordomos. Toda la
producción teológica del CIEETS tiene como arteria fundamental en tema
ecológico, de diaconía y mayordomía de la creación, basado en una teología de
la Creación, del cuidado esencial, y tejido con los retos y desafíos
socio-ambientales y políticos ecológicos de Nicaragua. El libro “Los Gemidos de
la Creación” (1988), la Declaración del CIEETS “Sobre el Medio Ambiente en
Nicaragua” (1989), “Las Heridas de la Madre Tierra” (1994), Herencia en el
Desierto y Ecología y Espiritualidad (1994; 2014), y todas las cartas
pastorales que refieren esta temática.
5.
TEOLOGÍA Y
POLÍTICA:
Reflexionar sobre el poder como medio para concretizar los principios del reino
de Dios en las realidades históricas. Sobre este tema se ha investigado
sobremanera, tanto así que podemos decir que la teología nicaragüense de
liberación es una teología política (en sentido amplio y positivo) de la
Esperanza. Éste libro rescata casi la
totalidad de obras en ese sentido, así que no repetiré.
6.
TEOLOGÍA Y GÉNERO: reflexionar
sobre el rostro femenino de Dios. Lo que nos encamine a construir la imagen y
semejanza con Dios en la igualdad entre hombre y mujeres. Este es otro tema
transversal en la teología Nicaragüense, ya que si nuestra teología es de
liberación/salvación integral es necesario reconstruir la creación en justicia
entre hombres y mujeres. Podemos citar a la Rev. Patricia Castro (q.e.p.d) como
la primera mujer teóloga bautista que trabajó con profundidad el tema de la
liberación de la mujer, en su libro “Jesús: liberador de la mujer, la sociedad
y el mundo (1987). Xilotl No. 15, 1995
trata sobre las “Mujeres”, Xilotl No. 21 1998 trata sobre “Sexualidad y
Matrimonio”, la Carta Pastoral “Voces de las mujeres” (2001) y la “Memoria de
la Consulta sobre Género, Religión y Poder” llevada a cabo en Agosto del 2004 y
que recoge muy bien la situación de la desigualdad de género, machismo y
patriarcado en Centroamérica, sustentado desde una visión patriarcal de un Dios
varón. Éste tema es además un enfoque transversal en toda la producción
teológica del CIEEST, STB, UPOLI, UCA; en la producción teológica nicaragüense
(xilotl, MEH, SEP, AMANECER, etc.) trata de presentar críticamente la situación
de opresión de las mujeres en una sociedad dominada por las relaciones
machistas de desigualdad de poder, el Patriarcado, el sexismo, pecados
legitimados con lecturas fundamentalistas de la biblia. El proyecto consiste en
restaurar las relaciones de igualdad, solidaridad-sororidad, entre hombres y mujeres
de cara a la construir de comunidades igualitarias, saludables desde la
imaginación de un Dios, Madre y Padre, inclusivo.
7.
TEOLOGÍA DE LA UNIDAD: Reflexionar
sobre nuestro desafío en construir juntos un proyecto común de unidad o una
amplia coalición cuya identidad se fundamente sustancialmente en la búsqueda de
un servicio integral a la sociedad. La unidad de la iglesia pasa por pensar las
identidades del pueblo evangélico. La Xilotl no. 4, año 2 (1989) trata de
reflexionar sobre la identidad evangélica. En lo que respecta al tema de la
unidad, en éste número, el hermano Juan Sánchez reflexiona que las iglesias
Pentecostales y conservadoras rehúyen del término “ecumenismo” prefiriendo la
categoría de Interconfesional para referirse a la búsqueda de la unidad entre
el pueblo evangélico, y no con la iglesia católica. Y el Dr. Pixley establece
la diferencia entre ser “evangélico” (predicar el evangelio, teología –
misiones norteamericana) y ser “protestante” (ser ecuménico y referido a la
reforma protestante), pero también propone que ambos términos son parte de la
identidad propiamente evangélico-protestante para las iglesias de Nicaragua. Lo
cierto es que el “ecumenismo” práctico y teológico es una arteria de la
identidad de la teología nicaragüense, en su vertiente interconfesional y
ecuménica. Las reflexiones de J. M. Torres en su libro “Historia del
Ecumenismo…” (2005), la Xilotl, MEH, SEP, AMANECER, e.o., son órganos de
reflexión e información de la praxis ecuménica de liberación evangélica y
bíblica. La Revista AMANECER de 1991…, la AMANECER DEL 1993, No. 83
tiene un título sugerente: Ecumenismo: Unidad en la Diversidad”, la XILOTL No.
20 de 1997 se titula “Ecumenismo”. Es
una búsqueda de la identidad cristiana profunda, desde la praxis de solidaridad
y la espiritualidad liberadora.
Pablo Richard
propone trabajar una teología de la liberación en Nicaragua[2].
Rescato de su propuesta lo siguiente, con apuntes personales:
8.
RESCATAR Y
PROFUNDIZAR LA RELECTURA DE LA BIBLIA, de la que nazca una nueva
hermenéutica. La lectura liberadora de la biblia es un principio hermenéutico
que cruza toda la teología evangélica nicaragüense. Es una lectura popular,
comunitaria, histórica-contextual. El Evangelio de Solentiname es el mejor
ejemplo, pero también los cuadernos de estudio de “Teología desde la Mujer”,
Los Cuaderno del Facilitador Socio-Eclesial, los Cuaderno de la Escuela de
Liderazgo de la Misión Integral (ELMI), e.o.,
editado por la FEET son ejemplos de lectura popular de las escrituras,
que pone en dialogo el texto con la realidad de los grupos excluidos de la
sociedad, con el liderazgo comunitario-eclesial, llevando a cabo una lectura
contextual-liberadora y movilizadora de la conciencia evangélica. Esto no entra
en contradicción con lecturas “profesionales” de la biblia de destacados
biblísta nicaragüenses y extranjeros que utilizan “métodos profesionales” de
exegesis y hermenéutica teológica, al contrario, estos teólogos/as
profesionales trabajan desde su erudición para extraer los sentidos liberadores
de las Escrituras (análisis críticos) para ponerlos al servicio de las lecturas
populares liberadoras de los grupos excluidos (campesinos, mujeres, niñez,….) para
su propia liberación.
9.
EXPLICITAR LA
TEOLOGÍA IMPLÍCITA
de la experiencia, tradiciones, cantos, símbolos, oraciones, mitos. Este tema pendiente de la labor teológica está
relacionado con el tema 3: teología y cultura.
Este trabajo no ha sido desarrollado, ya que
creo es un terreno espinoso. Desde el punto de vista de la teología de la
cultura (MEH: No. 7, 1996) es posible comprender la revelación en las
manifestaciones culturales de las sociedades. Por ejemplo tenemos investigaciones
como “Dios en el pensamiento de Darío” (J. Ruiz), “Dios en la Obra de Ernesto
Cardenal” y “La Liturgia Cósmica del Padre Pallais” (José Arguello), la
Arquitectura de los templos evangélicos y su significado teológico (Ninnete
Morales, Iglesia y Arquitectura. SEP, mayo 1990), La Espiritualidad de Sandino
(Alejandro Bendaña), La Misa Campesina (Meneses, V: Xilotl, 1999. Pág. 71-91),
toda la Xilotl No. 22, año 11, febrero 1999. Lo espinoso en esta producción
pendiente es una interpretación teológica de los cuentos, leyendas, novelas y
tradiciones nicaragüenses, por su marcado simbolismo mistérico, esotérico,
católico popular. Las tradiciones culturales y mágico-religiosas de la costa
Caribe y de los pueblo “brujos” de Masaya, por ejemplo, representan un gran
desafío para la reflexión teológica. Por otro lado requiere un trabajo de
sistematización, lo que a su vez exige todo un equipo al servicio de este trabajo.
(Ver tema No.17)
10.
CREAR UNA
ECLESIOLOGÍA NICARAGÜENSE que sea sólida y coherente para mantener la unidad
de la iglesia en el marco de una sana complejidad eclesial. Para Richard el
modelo es la CEB, pero entendida en su amplio sentido: toda expresión de fe
cristiana organizada desde las bases y en busca de coherencia institucional,
pero también las organizaciones paraeclesiales que son instrumentos que le
permiten a estas comunidades de base expresar sus sentimientos, pensamientos,
sus sueños, esperanzas de manera coherente con los valores del reino de Dios en
beneficio de toda la sociedad. La XILOTL No. 24 versa sobre la Eclesiología Nicaragüense,
pero también en otras obras se tratan temas sobre la “autoridad”, los modelos
pastorales (Zub, 1996. Oficios y Modelos Pastorales), la predicación (Xilotl
No. 18, 1996), la liturgia (Xilotl 22, 1999), etc. Estas obras, entre otras,
tratan de proponer modelos eclesiales encarnados en la realidades de nuestras
comunidades de fe, en nuestra cultura, idiosincrasia. Trascendiendo los modelos patriarcales,
escapistas, dualistas, por modelos encarnados, saludables, hospitalarios,
reconciliadores, en dialogo constante con la realidad y desafíos en nuestras
comunidades y país.
11.
AMPLIACIÓN
TEOLÓGICA DEL TEMA DE LA “LIBERACIÓN”. Ya no solo la liberación de la
dominación en Egipto (dominación política-económica) sino la liberación en
otros campos: mujeres, niñez, ambiente, migrantes, etc.
12.
CREAR UNA
METODOLOGÍA DEL QUEHACER TEOLÓGICO NICARAGÜENSE que aporte a la
reflexión desde el Sur Global, decolonial, multicultural y convulso. Para P.
Richard significa “Ampliar la
metodología y el marco teórico de la teología de la liberación”. En la UNIDAD III/1
y 2, hemos brindado algunas reflexiones en base al legado del quehacer
teológico nicaragüense y en relación a la metodología de la TLL. Estudiaremos en
este curso un acercamiento epistemológico al quehacer teológico nicaragüense
que puede ser orientador de manera general a las teologías liberadoras del Sur.
Son reflexiones preliminares. Hay mucho camino que recorrer.
Seguimos
ampliando los posibles temas en pluma del mismo Richard,[3]
13.
ESPIRITUALIDAD. Reflexionar
sobre una espiritualidad liberadora frente a una espiritualidad alienante. La
raíz de la Espiritualidad Liberadora es la experiencia de Dios al interior del
proceso de liberación. Central en esta búsqueda es la oposición entre el Dios
de la Vida frente a los ídolos de la muerte, la trascendencia ya que Dios es trascendente y asegura la vida
plena más allá de toda dominación y muerte. El mundo trascendente de Dios, no
se da más allá de la historia, sino en la historia más allá de dominación y la
muerte. La Xilotl No. 16 del año 1996 trata sobre la Espiritualidad Indígena,
la Revista AMANECER de 1989 tiene un artículo sobre “La Espiritualidad de
nuestra Solidaridad” (“nuevo nombre de la caridad cristiana… quiere imitar a Dios que se solidarizó
primeramente con nosotros, y se hizo pobre, marginado, oprimido, perseguido,
condenado, ejecutado”, pág. 30), “Rasgos de la Nueva Espiritualidad de la mujer
en Nicaragua” (Arellano, Luz Betriz, (1985) pág. 18-21) La Espiritualidad de la
teología nicaragüense se abreva de la biblia, de la identidad confesional, la
música evangélica nicaragüense, la Misa Campesina, la predicación, los cultos;
pero también de la experiencias de luchas populares, de las identidades de los
grupos excluidos (mujeres, niñez, indígenas, campesinos, comunidades negras,
ambiente natural…) y de praxis ecuménica de liberación.
No
podemos desechar las espiritualidades más subjetivistas e individuales, que se centran
en la salvación individual (salvación personal es relacional en respectividad
comunitaria), ya que ésta parte de la conversión del individuo como condición
sine qua non de la conversión social-moral; la espiritualidad liberadora y
encarnada parte de ese presupuesto individual para encarnar la espiritualidad
en lo estructural. No podríamos hablar de santidad política, social,
revolucionaria, ecológica, sin la conversión del corazón del hombre y la mujer.
14.
LA TEOLOGÍA DE
LA VIDA.
El paradigma de la TEN es el Éxodo. Liberación de la opresión en Egipto, el
desierto y la construcción de una nueva comunidad en Canaán. Debemos apuntar
que este proceso no es lineal sino que los momentos de liberación
(Egipto.-desierto-Canaán) puede estar cruzados, haciéndose necesario salir
varias veces de Egipto/dominación, pasar varios desiertos (purificación del
pueblo/estructura y en el proceso ir construyendo la nueva comunidad/iglesia. La
teología de la vida es una teología en dialogo con la economía (búsqueda de las
mejores formas de reproducir la vida en comunidad de iguales, con sentido de
sostenibilidad y sustentabilidad) Esta vida es asumida como criterio de
racionalidad: lo racional, lo bueno y verdadero es que todos tengan vida; que
todos tengan trabajo, techo, salud, educación,… estos son indicadores de un
modelo de vida coherente con los valores del reino de Dios. La gloria de Dios
es el ser humano vivo.
Además es necesario agregar el repensar
las doctrinas, la tradición heredada de los padres de la iglesia (concilios
ecuménicos y los Reformadores) para que la nueva realidad histórico-socia,
desde la que Dios nos invita a reflexionar, ilumine nuestra teología y practica
pastoral.
15.
HABLAR EN
LENGUAS:
Teología también se trata de un problema de lenguaje, del lenguaje teológico
que empleamos[4].
Ruben Alves, padre de la teología de la liberación en corriente protestante
escribió un libro que sigue teniendo pertinencia hasta hoy sobre el lenguaje
teológico. El titulo original de este libro fue A Theology of Human Hope
publicado en ingles en 1969 y brega sobre la posibilidad de un nuevo lenguaje
de liberación en la teología, la disputa entre el lenguaje de liberación que es
el lenguaje político de la Esperanza (Lenguaje de las clases oprimidos, del
pueblo, de los movimientos de liberación) frente al mundo-lenguaje-opresión que
cierra el futuro y roba la libertad para que el hombre construya su propio
futuro.
Este lenguaje teológico es capaz de
expresar coherentemente el camino hacia la liberación. La crítica se hace más
radical para con los lenguajes teológicos tradicionales. Estos, indica, tienen
su ultimate concern en la eternidad, Dios (MTF)… Como alternativa a los
lenguajes criticados, propone un lenguaje de la fe que exprese la pasión por la
liberación humana y que sea histórico, profético radical, secular y
secularizador, e imaginativo[5].
No se niega la glosolalia como signo al
mundo incrédulo, más este signo es nada cuando se convierte es espurio
espiritualismo extático. La glosolalia
es un medio poderoso para dar testimonio al mundo, para cambiar las estructuras
lingüísticas del poder del pecado en las estructuras mundanas. Glosolalia política y social, como expresión de
una glosolalia extática individual.
16.
ECONOMÍA Y
TEOLOGÍA:
La economía es la posibilidad de la reproducción de la vida. Dios es Dios de la
vida. La vida solo es posible en comunidad de iguales, donde la reproducción de
la vida es material, política. El Dios de la vida es el Dios del reino de Dios
y su Justicia, fundamento de una comunidad interpelante de excluidos frentes a
una comunidad hegemónica[6]. La
comunidad hegemónica reproduce su “poder” en la despotenciación de los otros
excluidos, explotados y alienados. El
reino de Dios restablece las relaciones simétricas inter y transubjetivas
interpelantes para que la posibilidad de la reproducción de la vida se para
todos y todas. Ahí se crean las condiciones de posibilidad para la reproducción
de la vida. Se trata de restablecer las capacidades de desarrollo de las
comunidades rehabilitando y expandiendo las libertades reales[7].
La
teología conservadora es la negación de la vida material a favor de la vida
espiritualizada. Franz Hinkelammert contrapone la teología del Dios de la vida
a la del Dios de la muerte, que niega el aquí y el ahora en nombre de una
“vida” eterna, en el más allá de la teología conservadora e imperial, en
palabras de Hinkelammert en su artículo “Imperio y mercado: Dios-Dinero” dice: Éste
dios-dinero "devora a los pobres, un Dios que no es más que
personificación trascendentalizada de las leyes del mercado; un dios que pide
sacrificios, no misericordia. La divinización
del mercado crea un dios-dinero: in god we trust.[8]
Es
la oposición que en este curso denominamos teología débil y teología fuerte,
respectivamente.
La
pobreza, desde la teología fuerte, se entiende como privación de los elementos materiales
(Cf: Sen) para la reproducción de la vida en nombre de la vid en el más allá,
lo que conlleva una doble destrucción: ocurre una deshumanización por privación
y destrucción de las riquezas al ser monopolizada pierde su vigencia humana y
subvierte la humanidad también de aquel quien la tiene[9].
En este caso no hay una opción preferencial por los pobres sino una exigencia
de conversión al Dios de la vida, en la conversión al otro, prójimo, pobre.Hinkelammert
opone un “mesianismo corporal” a un “mesianismo espiritualizado”. El mesianismo
corporal es el de Jesús de Nazaret que tiene en cuenta la base corporal de la
vida, donde lo espiritual del cuerpo es la vida plena. Ya no es la autoridad y
la ley donde Dios habla sino que las relativiza en función de la vida corporal.
El “mesianismo espiritualizado” de la teología conservadora tiene su clave en
la oposición cuerpo-alma. De la negación del cuerpo sigue la afirmación del alma
como ente mejor, más excelso pero diferente y hasta contrapuesto al cuerpo. La
espiritualización del mesianismo no sale del ámbito corporal, sino lo invierte,
para crear un mesianismo anticorporal, que vive corporalmente la muerte y el
sufrimiento del cuerpo.[10]
17.
En
la lectura de la producción teológica nicaragüense podemos extraer muchos temas,
además de los ya mencionados como Categorías y Principios (UNIDAD III/1 y 2).
Cultura de Paz (J. M. Torres, B. Cortés y T. Tellez), Martirologio y Testimonio
(B. Cortés), La Familia, la Sexualidad y corporalidad; VIH, PcD, Teología del desarrollo humano sostenible, Teología y agua, Teología y erotismo, etc.
18.
FUENTES PARA LA
PRODUCCIÓN DE UNA TEOLOGÍA NICARAGÜENSE: La principal fuente del quehacer
teológico nicaragüense en la propia historia como pueblo, historia leída como
historia de la salvación. Cómo Nicaragua ha vivido a Dios entre lagos y
volcanes, en las épocas, acontecimiento fundantes, en el dolor y la esperanza.
Es una teología de la memoria subversiva, desde el reverso de la historia[11]. Esta
historia nicaragüense de salvación, propia y a la vez universal, no la podemos
llevar a cabo sin las Escrituras y la iluminación del Espíritu Santo. Por ello
Escritura, fe e historia forman la síntesis de nuestra comprensión particular
de revelación, del Dios entre lagos y volcanes.
Existen
archivos y pequeñas bibliotecas de libros y documentos en las iglesias e institutos
bíblicos, que recogen la historia, doctrinas, reflexiones coyunturales leídos
desde la fe, procesos de transformación institucional y teológica, etc. Estos documentos
deben ser consultados para fundamentar mejor la labor investigativa en
teología, o desde una visión interdisciplinaria de la misma.
Para
ello se insta a las instituciones eclesiales y teológicas que formen un Archivo
Nacional de Fuentes para el Estudio del Protestantismo Nicaragüense.
A más
170 años de cristianismo en la Costa Caribe y casi 120 años de protestantismo
en el Pacífico nicaragüense, es hora de dar cuentas de nuestra identidad y
aporte a la sociedad a través de la sistematización de nuestra historia y
pensamiento.
Estaremos
en minoría de edad hasta que podamos concertar, en medio de nuestras
diferencias y complejidades, un proyecto común, que pasa por tener mayor
claridad de nuestros orígenes, heterogeneidad, desarrollo y futuro del
protestantismo nicaragüense. Debemos dejar de reaccionar a las complejidades
que el mundo nos plantea, sino debemos planificar el desarrollo de la iglesia
en nuestra sociedad. La praxis eclesial no es activismo ni reaccionismo, sino
reflexión desde las realidades complejas que nos permita desarrollar una misión
inteligente y pertinente. Todo ello teniendo en consideración el principio de
incertidumbre que es la soberanía de nuestro Dios.
[1]
Zub, R. Apuntes sobre teología protestante nicaragüense, pág. 48-51. En libro:
AA.VV (1995) Introducción a la teología contextual mesoamericana. Managua,
CIEETS.
[2]
Richard, P. (1988)… pág. 60
[3] [3]
Richard, P. “La producción teológica”. Pág. 231-232. En: Giradi. G. (1989)
Pueblo revolucionario, Pueblo de Dios. Managua. CAV
[4]
López. V. M. Los nuevos problemas de fe de un pueblo revolucionario, liberado y
agredido. Pág. 158
[5]
Tamayo. J. J. (1989) Para comprender la teología de la liberación. Estela
(Navarra) EVD. Pág. 193-195
[6]
Dussel, E. (1994) Debate en torno a la ética del discurso de Apel. México-DF.
SIGLO XXI.
[7]
Sen. A (2000) Desarrollo y Libertad. Buenos Aires. Editorial Planeta.
[9]
Hinkelammert. F. Economía y teología: El Dios de la vida y la vida humana. Pág.
259. . En: AAVV (1987) Nicaragua Trinchera Teológica
[10]
Hinkelammert. F. Economía y teología… pág. 270
[11]
Forte. B. (1990) Teología como compañía, memoria y profecía. Salamanca.
Sígueme. Pág. 30-38


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